Los mejores libros chilenos del 2021 (según la votación de los lectores)

Novelas, cuentos, crónicas y autoficción, entre los libros chilenos preferidos por nuestros lectores, en un listado dominado por la narrativa femenina

En realidad, no se trata de establecer si son los mejores o no (lectores y obras hay muchas para hacer juicios tan taxativos), pero sí los preferidos por nuestros/as lectores/as. Agradecemos a las más de 700 personas que votaron, y especialmente a los que nos dejaron además sus razones.

Como para nadie es sorpresa, este año estuvo dominado por la literatura escrita por mujeres, y así lo demuestran también los títulos escogidos. Los primeros cinco lugares, con votaciones muy similares, reconocen escritoras jóvenes, pero ya con audiencias previas, que han publicado tanto en editoriales independientes como tradicionales.

Isla decepción – Paulina Flores (Seix Barral): El esperado debut novelístico de Paulina Flores, después de su exitoso libro de cuentas Qué vergüenza, acaparó la mayor cantidad de votación. La obra mezcla la historia de Marcela, una chica milenial, desencantada de su trabajo y en realidad de todo, que viaja a Magallanes a reencontrarse con su padre, y la de Lee, un joven coreano que ha desertado de un barco de pesca industrial mientras atraviesa el estrecho de Magallanes. Con resonancias de Conrad y Faulkner, esta mezcla de mundos, con toques característicos del humor crudo de Flores, conforma un plato más exigente que los cuentos precedentes, pero igualmente prometedor.

Los lectores destacan el humor, el estilo, y la perspicacia para alcanzar las capas subterráneas de violencia y degradación, tanto en las relaciones familiares, como en los conflictos sociales relacionados con la migración, la explotación y la causa mapuche (11% de los votos).

“Es una novela polifónica sobre el desarraigo entre regiones, el proceso migratorio y las violencias subjetivas y simbólicas que se ejercen injustamente con los indocumentados. Además de tratar el tema del pueblo mapuche como otro tipo de desarraigo ejecutado por el Estado chileno”.

“Es interesante leer a Paulina Flores fuera de Qué Vergüenza. La novela pareciera que fueran dos novelas o dos películas. Una película chilena con Pancho Reyes de protagonista y una película coreana oscura y asfixiante”.

El hombre del cartel – María José Ferrada (Alquimia): La segunda novela de la destacada escritora infantil, María José Ferrada, profundiza de nuevo en la mirada de la infancia, esta vez para introducirse en la vida cotidiana de una de las villas que pueblan la periferia de Santiago. A través e los ojos de Miguel, un niño de 11 años, asistimos a los sinsabores y dificultades de un grupo de vecinos que sobrevive o sub-vive, en los márgenes del capitalismo. No exento de humor, y de un cuidado lirismo, Ferrada les otorga a todos sus personajes una vía de escape de la dura realidad en la que están inmersos, tal y como la busca Ramón, el hombre que ha decidido irse a vivir a un cartel callejero. Lee nuestra crítica aquí. (10% de los votos).

Los lectores destacaron la capacidad de construir una metáfora sencilla y poderosa de algunas de las principales lacras de nuestra sociedad.

“Aborda la marginalidad de una manera cruda y especial. Interesante lectura para ver el mundo con otros ojos”

“La historia es una crítica a nuestra sociedad enferma, pero vista de la inocencia de un niño y eso la hace fabulosa, de simple lectura y sobre todo cautivadora.”

Las heridas – Arelis Uribe (Emecé). Otro debut novelístico, luego de la exitosa colección de cuentos Quiltras. Uribe se despliega aquí con mayor claridad en el formato de la autoficción, para narrar la muerte del padre, y reconstruir, a partir de este evento, una historia familiar fuertemente marcada por el Patriarcado, y las huellas imborrables que ha dejado en la identidad de la autora/narradora. Revisa aquí nuestra reseña de la novela. (9% de los votos)

Los lectores destacaron particularmente la capacidad de recrear un Chile real y cotidiano de clase media, y la facilidad con que permite conectarse con las difíciles vivencias de la protagonista, contra un trasfondo de belleza.

“es un libro muy hermoso que trata de una manera tan íntima y sincera las emociones. los golpes que nos da la vida… lo leí en un momento oscuro, también relacionado con la muerte de un familiar. me hizo sentir acompañada.”

La mujer gallina – Karo Castro (Pez Espiral): La reedición de esta crónica poema de Karo Castro, es el único libro de poesía destacado de forma más recurrente por los lectores. El libro aborda la historia de Corina Lemunao, una mujer que debido a su deficiencia mental, vivió buena parte de su vida encerrada en un gallinero. La obra se entronca con la tradición literaria chilena de lo monstruoso, y de los esfuerzos que se hacen para ocultarlo, y en la posibilidad de redención de la propia voz e identidad, aun en los ambientes más inhóspitos. (9% de los votos).

Los lectores destacan la originalidad del formato para abordar un drama que se entronca con distintas tradiciones culturales y literarias de Chile, así como la capacidad de transformar una historia cruda y estremecedora en un relato poético.

“Una vez los medios sensacionalistas se enteraron de la crueldad de una familia al encerrar a su hija en un gallinero, debido a su incapacidad mental. la escritora transforma en poesía y humaniza la cruda realidad.”

Zona Ciega – Lina Meruane (Random House): Con más de 10 libros publicados, la escritora Lina Meruane vuelve a una de sus obsesiones literarias, en este ensayo a tres bandas sobre la ceguera. En primer lugar, se da cuenta de los horrores de la represión policial luego del estallido social en Chile, sintetizada en la tragedia de los traumas oculares de los manifestantes. En la segunda parte, se recupera la vivencia de distintos escritores ciegos, en relación con la experiencia personal de la autora (también abordada en Sangre en el ojo). La tercera parte se refiere a la relación epistolar entre Marta Brunet y Gabriela Mistral, donde ambas autoras comparten sus problemas de visión. (8% de los votos).

Los lectores destacan la profundidad de la reflexión unido a un ritmo trepidante, y la capacidad de vincular presente y pasado, tradición y contingencia, a través de un formato único y rupturista.

“una lectura muy personal sobre la ceguera y al mismo tiempo, dialoga orgánicamente con la actualidad, el estallido social y la mutilación física y simbólica.”

Vámonos de aquí – Andrés Videla (Los perros románticos): El primer libro del guionista Andrés Videla, se ubica también entre los preferidos de los lectores. Vámonos de aquí propone una forma de abordar la ubicuidad de la farándula y la cultura pop en la sociedad contemporánea, a través de personajes estrambóticos pero a la vez muy reales, y situaciones que a ratos pueden parecer exageradas, pero que funcionan como metáforas plausibles de las pulsiones predominantes de la actualidad.

Desde un joven que trabaja en un centro de llamadas eróticas, donde intenta entablar una especie de relación con una de las clientas, hasta un escritor frustrado que termina escribiendo la biografía de Lucho Jara, los personajes de estos cuentos denotan un íntimo deseo de conexión, que nunca llega a saciarse del todo. (7% de los votos)

Los lectores destacan el humor negro, la construcción de personajes y el ambiente envolvente

“Relato fresco, novedoso y porque toma un tema muy banal y lo vuelve un tema atractivo y sobre todo muy entretenido”

*

Un poco más abajo, pero también con gran cantidad de lectores que los destacan como su libro preferido del año, aparecen los siguientes títulos

La muerte viene estilando – Andrés Montero (La Pollera): Publicado a comienzo de año, en esta breve novela (o conjunto de cuentos), Andrés Montero retoma uno de sus temas y ambientes preferidos, asociadas a los relatos populares y las tradiciones de la vida rural. La historia se arma a través de cuadros de índole criollista, poblados de personajes populares, a través de los cuales va cobrando cada vez fuerza un trasfondo de violencia y explotación.

Los lectores recomiendan la estructura del libro, que va articulando un todo coherente a partir de piezas autónomas, y el ambiente onírico que cruza distintos espacios temporales

“Los personajes son muy ricos y dicen sin contar. El juego con lo onírico es llamativo, sobre todo, en tiempos donde se escribe mucha realidad ficcionada. Lo recomiendo y lo regalaría”.

La oficina del agua – Simón Ergas (Alquimia): A través de un relato de orden distópico, Ergas aborda el cambio climático desde la perspectiva de la sequía y la crisis del agua. Aquí el acceso al vital elemento se tramite a través de una oficina interminable que deshumaniza y maltrata, emblema último de una sociedad enferma. El ambiente grotesco es suavizado e iluminado por un humor punzante y a la vez desencantado.

“situaciones descabelladas y surrealista que hablan de esta realidad chilena, de lo absurdo”

Es lo que hay – Begoña Ugalde (Alfaguara): La poeta Begoña Ugalde prueba la mano en el cuento, con historias sencillas, de un realismo sin pretensiones ni artificios, que exploran el reverso de una generación que ha dejado atrás los códigos del romanticismo. A través de situaciones tópicas como el viaje de mochileo, las citas fortuitas o fallidas, las exigencias de la maternidad, o la realización de estudios en el extranjero, se deconstruyen los estereotipos del género, escarbando en el ridículo y la fragilidad que esconden. Los personajes leen o escriben poesía, se dejan llevar por las situaciones, y alcanzan sus momentos más altos cuando se quedan a solas con el paisaje.

“Aborda los contrapuntos de la maternidad. Se muestran de una manera bella los secretos más íntimos de los cuales nadie quiere hablar.”

Pelusa baby – Constanza Gutiérrez (Alfagura), Después de su última entrega, Terriers, Constanza Gutiérrez reincide en el cuento con este volumen de piezas cortas, animadas por un humor explícito y desprovisto de vergüenza, no tan frecuente en las páginas nacionales. Los temas abordan las relaciones familiares y amorosas, el tránsito del mundo estudiantil al laboral, la búsqueda de sentido de una generación en crisis con su historia y, como bonus track, algunas incursiones sorprendentes en ciertos episodios de la literatura nacional.

“Lograron colocarme en el imaginario de cada situación narrada, que muchas veces, a pesar del absurdo, seguía sintiéndose familiar, por el lenguaje y la ligereza con la que se contaban. Tenía muchas referencias a cosas y dinámicas muy chilenas que me enganchaban y eran entretenidas de leer en papel, un poco el morbo de verse con distancia.”

Apuntes al margen – Cristóbal Gaete (Emecé): Cristóbal Gaete recopila aquí textos ya publicados y otros inéditos que circulan en torno a la historia, lugares, conflictos y personajes que han marcado la ciudad de Valparaíso. En un tono cronístico, Gaete se sumerge en ciertos barrios o sitios icónicos, cargados de significado, para desvelar con una mirada lúcida los entretelones del puerto, más allá de la postal pintoresca para el turismo. Resonancias de una critica social profunda, pero no estridente, que expande sus esos más allá de los cerros y calles de la ciudad

“Increíble panorama de una literatura situada en la contracara de la postal de Valparaíso”

Participantes

Votantes entre los 15 y los 80 años, con una proporción levemente mayor de público femenino.

La ganadora del concurso fue Valeria Jara, que votó por el libro Es lo que hay, de Begoña Ugalde.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.